Gérard Depardieu, durante mucho tiempo uno de los grandes íconos del cine francés, pero recientemente involucrado en procesos judiciales en Francia, negó este martes durante su juicio en París por agresiones sexuales haber "jugado a manosear" a mujeres y arremetió contra el movimiento MeToo, que según él puede convertirse en una "tiranía".
"¡Sí, niego los hechos!", exclamó Depardieu ante el tribunal correccional de París.
"Hay vicios que no conozco", continuó el actor francés de 76 años, quien habló por primera vez el martes, en el segundo día de su juicio.
Tras un repaso de los hechos leído por el presidente del tribunal, Gérard Depardieu se levantó lentamente para acercarse al estrado y se sentó en un taburete. "No veo por qué me divertiría manoseando a una mujer, el trasero, los pechos... No soy un manoseador del metro", declaró.
El actor evocó sus recuerdos del rodaje de la película Les Volets verts de Jean Becker en 2021, y en particular el 10 de septiembre, día en el que, según Amélie, una escenógrafa y una de las dos denunciantes, él la habría agredido, atrapándola entre sus muslos, tocándole el pubis y subiendo hasta los senos.
"Era viernes, hacía calor, estaba húmedo (...), peso 150 kilos, estaba de mal humor. Una mujer me mira de forma extraña, es algo guapa pero cerrada, con el teléfono en la mano", recordó Depardieu, hablando de Amélie.
Después de una discusión que calificó como tensa sobre el decorado, dijo haberla agarrado por las caderas "solo para no resbalar", tan molesto estaba por su trabajo.
En la sala, sentada en primera fila junto a la otra denunciante, Amélie, hoy de 54 años, escuchaba atentamente. Al ser interrogado por los comentarios vulgares que habría hecho a la escenógrafa, Depardieu se exaltó: "¿Qué significa obsceno? ¿Decir concha? Concha, ¡pero si la digo todo el tiempo, incluso a mí mismo, me parece gracioso!" Llamada a declarar después de él, Amélie dio una versión completamente distinta. Según ella, durante el rodaje Gérard Depardieu "gesticulaba", "gruñía". "Siempre tenía un comentario sobre las mujeres, su vestimenta. No es para nada el señor que tenemos aquí hoy", declaró, calificando al actor de "fiera". La escenógrafa contó que discutieron sobre la búsqueda de sombrillas de los años 70 para el rodaje en el sur de Francia.
Rubia, de cabello hasta los hombros, Amélie relató con voz tranquila lo que ocurrió: "Entonces cerró las piernas, me agarró por las caderas", dijo mientras hacía el gesto. "Me empujó, me inmovilizó, tenía mucha fuerza y me manoseó", continuó, recordando "su cara grande", "sus ojos rojos, muy excitados" y las palabras de Gérard Depardieu: "Vení a tocar mi gran sombrilla, te la voy a meter en la concha".
Cuando el juez le preguntó por qué tardó tres años, entre los hechos y su denuncia en 2024, Amélie explicó que no sabía cómo calificar lo que le había pasado como una agresión sexual.
"No quería hablar de eso, me sentía humillada. Estaba feliz profesionalmente, y si denunciaba, la película se detenía", agregó.
Sentado detrás de ella, Gérard Depardieu, imponente con su traje negro, movía ligeramente la cabeza pero no reaccionó. Al declarar, arremetió contra el movimiento #MeToo, al que responsabiliza de su juicio: "este movimiento va a convertirse en una tiranía", denunció.
"A esas mujeres les diría que no les haría mal meditar esta frase de Madame de Staël: la gloria es el luto resplandeciente de la felicidad".
Gérard Depardieu ha sido acusado de comportamientos similares por una veintena de mujeres, aunque varios casos fueron archivados por prescripción. La actriz francesa Charlotte Arnould fue la primera en presentar una denuncia en 2018. En agosto pasado, la fiscalía de París solicitó un juicio por violación y agresiones sexuales contra el actor. Un juez de instrucción aún debe decidir el destino del caso.
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